Dime
Dime, ¿dónde te duele?
Un día tomas una decisión sobre tu vida por la persona que amas, otro día tienes que dejar de hacer ciertas aficiones porque no tienes tiempo, otro día se te imponen más obligaciones porque ya es hora, otro día dejas de explotar de ti una parte que te gusta pero que da igual porque tienes otras… poco a poco te come terreno, no hay tanto que te haga estar bien.
Como un flash que te deslumbra, te levantas una mañana y te miras, y ya no tienes esa forma vital de ver las cosas, estás apagado, mermado, ya no quieres hacer nada, no sabes que es lo que te duele, porque son tantas cosas y al mismo tiempo ninguna de ellas.
Siempre vivimos una lucha con el mundo, una constante competición, que nos ayuda a afincarnos en lo que somos y a perfeccionarnos. Pero eso nos hace olvidar lo que somos, y para qué estamos aquí.
El culto a uno mismo no tiene que ser el único centro de nuestra vida, pero si uno. No promuevo el egoísmo, pero dedicarse a uno mismo debe ser una obligación vital como persona. Conocerse a si mismo y disfrutar de ello, es la mayor aventura que vas a vivir con diferencia. Aprender de los detalles de tu entorno es vivir al máximo, y te lo debes.
Esta vida es un boceto sin cuadro, dedica todo el tiempo que desees a cada trazo.


1 Comments:
Norman ha hecho del imperativo délfico "gnothi seauton" ("conócete a tí mismo") una obra de arte, haciendo de su vida misma una obra de arte en el proceso.
Su escalpelo es fino y le basta con la LUZ reflejada en su hoja para ver, no necesita ESPEJO donde reflejarse DE FRENTE porque se reconoce por el tacto, como un ciego.
Como dije, Norman tiene ojo de sastre.
Publicar un comentario
<< Home