Ni hoy, ni mañana ni pasado, sino ahora
Abro los ojos, suena la radio como arma del infierno, me levanto me dispongo a ducharme, desayuno, salgo.
Lo que era un amanecer soleado ahora es un día gris y apagado, hace más frio. Los niños van al colegio, y yo a trabajar.
Me dispongo a pasar mi jornada laboral, bajo los fluorescentes que aclaran y azulan cualquier ser vivo que haya por aquí, en frente de mi ordenador, mi herramienta de trabajo y al mismo tiempo mi ventana al exterior.
Atrás queda el fin de semana de descontrol y des-descanso. Siempre meditar en el crepusculo de la semana, qué ha pasado, porque ha pasado, y qué puedes hacer. Mi obligación.


0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home