Apetito
Estás escuchando música, enredado en el trabajo, leyendo o hablando con alguien. Tienes ansiedad, escuchas pero fundamentalmente buscas: lees los labios, desenfocas el entorno, miras los espacios en blanco o das la vuelta a tu propia mirada.
Llega ese momento, lo tienes, lo intentas mantener para agotarlo, y te preguntas lo que sientes. Hay que rellenar los huecos y darle forma pero sabes que está ahí, porque la emoción es característica: un nudo en el estomago que no sabes de donde viene, un regalo del cuento que te narran o del que vives.
Lo memorizas, para poder extenderlo más adelante, ya que no sabes si será la última vez.
Estas contento, eufórico, has visto la gracia.


1 Comments:
Si, yo tambien tengo hambre, voy a ver si como algo.
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