Homeless una forma de vivir

Sin techo, sintiendo calor y frío, viendo como cae la lluvia, y siempre bajo las estrellas. Viviendo.

martes, mayo 19, 2009

Inestable

Esa posición de equilibrio que tanto admiras, emana una sensación de poder y de dominancia que te seduce.

Hace de ti un niño nervioso, apoyado en una pierna, que mira a su alrededor y cree que en cualquier momento una fuerza extraña le hará caerse. Le arrancará de ese centro que tanto miedo tiene a perder.

La suavidad del instinto le haría luchar sin darse cuenta, pero ya no se fía de si mismo.

Cuando menos me lo espero estoy haciendo equilibrios para no caer. ¿De dónde saco la tranquilidad, de dónde saco el instinto?

domingo, abril 12, 2009

Insatisfacción

Llevo construyendo mi felicidad a base de tristes ladrillos, años y años, cada uno con la mirada echada en el futuro. He hecho lo que debo, lo mejor que he podido, y cada día veo una cosa que mejorar en mí, mejorando también mi afilada autocrítica.

No sé cuando empezó esto, supongo que en mi pobre destreza y para tapar grandes errores que no soy capaz de solucionar.

Tengo a mi alrededor millones de motivos para estar satisfecho, pero lo único que siento es vacío. Intento acordarme de todos ellos para poder quitarme este lastre, pero lo que consigo es muy pasajero, parece que para que perdure debo de estar ciego, y no criticar, pero no puedo apreciar algo sin verlo.

Siento que debo de alejarme de ciertas cosas, pero no sé si es el camino adecuado, y me aterra el equivocarme y las consecuencias.

Todo está dentro de mí y no sé como arreglarlo sin que me estalle en la cara.

Me siento incapaz de ser feliz.

domingo, marzo 22, 2009

Paradoja

Cuantos no-he-podido llevamos dentro y cuantos querer-y-no-conseguido.

Reventados estamos de fuerza malgastada, mantenemos sonrisas con cierta angustia que están ahí sin que nosotros queramos. Nuestra ilusión envejece sin poder echar marcha atrás, nos comparamos con lo que eramos y somos un reflejo del ayer.

Ganar experiencia es arrugar sucesos, algunos recordarlos y otros tirarlos.

Qué asco da leer lo escrito y recordar lo pensado, matizarte delante del espejo y desnudarte, ver tus límites, ver los caminos sin andar, y las vueltas a casa sin haber conseguido lo que quieres.

Acuerdate del futuro y serás feliz, acuerdate del pasado y te decepcionará el presente.

No te recordarás hasta que hayas muerto.

jueves, febrero 12, 2009

Rastro

Todo está ahí, me acuerdo que no me hablabais, y que no lo entendía.

Yo corría detrás sin poder ponerme a vuestra altura, me miro y sigo sin conseguirlo. Terminé aceptando que el motivo por el que no lo conseguía radicaba en mí mismo, y que el culpable era yo.

Recuerdo como si fuera ayer la soledad en la que estaba, y ahora ha cambiado la forma pero sigo envuelto en ella.

Voy siguiendo un rastro desde el principio, y me arrastra sin poder escapar. No creo que pueda salir de su influjo.

Me impido llegar a sentir alegría por algo que busco porque no olvido, veo que es el fin de muchos y mi sinsentido.

Paso el tiempo pensando y encauzando algo que no puedo consumar, se ha convertido en un juego en el que jugar y perder es el sentido con más fuerza de todos, y en el que me encuentro más seguro pero infeliz. Por eso, no sé donde está el límite entre lo que me pasa y lo que provoco que me ocurra.

Ahora no me hablo, y no me entendeis.

domingo, enero 11, 2009

Burbuja

No escucho nada, no puedo tocar, te veo como un recuerdo, pero no me sigues.

Más allá hay algo, pero no sé si es futuro o pasado.

Se están marchando, casi ni les siento, veo que no va haber compensación, porque no hay valor suficiente, y ya no se qué hacer.

Creo que me impido gritar para no sentir el vértigo de no ser escuchado.

Lo mismo todo esto es mentira, y se me escapa el control de mi propia realidad.

sábado, agosto 09, 2008

Sensibilidad

Te posas, y te observo, ya no hay calor.

Ya no creo en ti, te posaste en mis manos. Batiste las alas y admiré su movimiento, me gustó su color, pero hay algo que el tiempo está cambiando, no eres tú, sino mi lástima. Poco a poco envejeces, y sólo veo un romántico caer. Ya podré contar como ya no fuiste nada mío.

Mi color era parte del tuyo, y poco a poco la soledad lo llenó de vacío. Dime que todo pasó, que podré dormir en silencio.

Qué es esto sino contar un alejamiento de uno mismo, de la seguridad ajena, del poder negro. Vete de mí oscuridad neutra, vete de mí insensibilidad.

El alimento de esos ojos azules, de ese poder interesado, se está desvaneciendo, necesito esa nueva gota de felicidad que me inundaba en mis relajantes baños.

Mis latidos se ven desacompasados, sin un impulso que seguir, ya no tengo tu ritmo. Llórame en el hombro, para sentirme algo, para que vuelvas a mí, y que la buscada caricia salga de mis dedos.

Qué hago aquí sin ti, viene a mí el no vivir, el no querer, el no ir.

Suena el viento en mi salón, el que se lleva las risas de mi sensibilidad.

martes, mayo 27, 2008

Pasado

Gracias,

por regalarme esas sonrisas con miedo por detrás,

por reventarme la manera de comerme el mundo haciendo de mis sueños una melancólica foto,

por quemar mis ilusiones con la decepción,

por acompañarme a todas partes y leerte en mis actos,

como éste, gracias por hacerme un cobarde y echandote la culpa de algo que soy la causa y el efecto.

.